El día de hoy te venimos a hablar de esta especie de bonsái de Junípero, hermoso por su tallo y raíces, lo podemos encontrar en zonas de ambiente frió y templadas, pertenece a la familia Juniperus, y posee un poco mas de unas 60 especies con una variedad de mas de un centenar, debido a su gran cualidad de generar una producción de híbridos en forma natural. Gracias a esto su utilización y aplicación como bonsái es muy frecuente y bastante cariñosa, pues su forma de adaptación es demasiado sencilla para que podamos dar un ambiente clásico y sencillo, pues su madera genera unas vetas bastante llamativas al ojo apreciativo.
El género Juniperus abarca hoy 75 especies reconocidas y cientos de cultivares, desde el rastrero J. procumbens ‘Nana’ hasta el majestuoso J. chinensis que se usa en bonsái de competición. Todas comparten la capacidad de emitir raíces muy finas, ideales para trabajar en maceta, y de alternar follaje juvenil (en forma de aguja) con follaje adulto (en forma de escama). Los criadores japoneses empezaron a hibridar juníperos en el siglo XVII para lograr copas densas y troncos retorcidos; por eso hoy encontramos árboles con vetas blancas de madera muerta (shari) que contrastan con venas vivas rojizas, un rasgo valorado en exhibiciones.

Si queremos cultivar un bonsái Junípero, lo debemos hacer al aire libre y con exposición al sol de una manera directa, esto lo debemos realizar por un año, controlando el riego, ya que gracias a esto podemos conseguir un árbol muy hermoso, con un crecimiento adecuado y una ramificación bastante agradable y frondosa, además de un color muy llamativo, esto nos ayudara a que nuestro bonsái, crezca con un tallo bastante grueso y fuerte y a reducir el tamaño de las hojas dándole la imagen deseada.
Colócalo donde reciba mínimo 6 h de sol directo; la radiación intensa estimula brotes cortos y tono verde azulado. En veranos con picos > 35 °C, una malla de sombreo 30 % evita quemaduras en puntas tiernas, pero mantén la planta ventilada para prevenir hongos. Para engordar el tronco rápido, transplanta a una maceta amplia de entrenamiento durante 2 años, pinzando sólo las yemas terminales más largas: así se acumulan reservas sin perder la silueta compacta.
Debemos recordar que el Junípero no está acostumbrado a ser trasladado ni mucho menos trasplantado con mucha frecuencia, por lo que al momento de encontrar su posición debemos dejar el curso que se tomó, y si deseamos trasplantarlo por primera vez, se debe dejar entre 3 a 4 semanas sin exposición directa al sol, para su acoplamiento.
Los juníperos producen resina protectora que tarda en sellar los cortes radiculares; por eso el trasplante se hace cada 3-4 años en árboles maduros y siempre en primavera temprana, justo antes de que las yemas se hinchen. Después del trasplante coloca la maceta en semisombra 3 semanas, riega con agua y vitamina B1 para reducir el estrés y evita fertilizar hasta ver brotes nuevos.
Si deseas saber sobre el origen de los bonsáis te invitamos a visitar el siguiente articulo https://arbolizados.com/bonsai/que-es-un-bonsai/.
Cuidados del Bonsái de Junípero:

Fertilización:
Te recomendamos (no es obligación), en época de primavera y verano, aplicarle un fertilizante, el que tengamos mejor agrado para nuestro árbol y aplicar un abono con niveles de nitrógeno un poco altos.
Utiliza pastillas orgánicas (6-4-4) cada 30 días desde marzo hasta junio y de nuevo en septiembre-octubre. En pleno verano reduce nitrógeno y aplica un líquido 0-10-10 cada 15 días: fósforo y potasio endurecen el brote y realzan el tono verde oscuro. Suspende todo abono en diciembre-enero para respetar el letargo invernal.
Poda:
Para desarrollar una poda densa en la forma que queremos brindarle a nuestro bonsái, debemos cortar las ramas que sobresalen de unas, para tal modo generar la densidad requerida en ese espacio de ramificación, nuestro Junípero, resiste muy bien una poda inexperta, lo cual nos ayudara al aprendizaje, para darle una forma deseada.
Pinza siempre con los dedos, nunca con tijeras, para evitar que las escamas cercanas se vuelvan marrones. Hazlo cuando el brote nuevo mida 1-2 cm: pellizca la punta y gira suavemente hasta desprenderla. La poda estructural (ramas gruesas) practícala en invierno; protege los cortes con pasta cicatrizante para prevenir hongos Phomopsis y Cercospora.
Riego:
Para el riego debemos tener demasiado cuidado, solo es cuestión de apreciación a nuestro árbol, el riego se debe realizar cuando la superficie se encuentra seca, sin rastros de humedad, y en lo preferible, hacerlo con una regadera de orificios finos, para evitar el encharcamiento y así se filtre mejor el agua a las raíces, debemos evitar en lo posible, la generación de humedad, ya que podríamos estar causándole muerte a nuestro bonsái.
Introduce un palillo 2 cm: si sale seco, riega hasta que el agua escurra por los orificios. En verano puede ser diario; en invierno, cada 5-7 días. Emplea una regadera de rosas finas para oxigenar el sustrato y no desplazar la akadama. Evita platos con agua estancada: las raíces del junípero son muy sensibles a la asfixia y a la Phytophthora.
Ubicación:
Nuestro bonsái de Junípero, tiene adaptación a espacios fríos o templados, como lo mencionamos anteriormente, pero te recomendamos, en lo preferible, mantenerlo al espacio abierto y recibiendo la luz directa del sol.
Tolera heladas de –10 °C si el sustrato drena bien. En climas con nieve intensa, coloca la maceta sobre una tabla y cúbrela con malla antigranizo: así evitas que el peso rompa ramas. Nunca mantengas un junípero en interior más de 48 h; la falta de luz y corrientes de aire lo debilitan irreversiblemente.

Plagas y enfermedades frecuentes
- Araña roja: puntitos claros en las escamas; pulveriza aceite de neem al 1 % cada 5 días durante tres aplicaciones.
- Cochinilla acanalada: colonias algodonosas en axilas; retira manualmente con bastoncillo + alcohol y trata con jabón potásico al 2 %.
- Phytoftora / podredumbre de raíz: follaje grisáceo y blando; reduce riego, mejora drenaje y riega con fosfito potásico (2 ml L-¹) durante tres semanas.
Estilos populares para junípero
- Kengai (cascada): el junípero se adapta bien gracias a sus ramas flexibles.
- Shakan (inclinado): resalta el vigor de la madera muerta (jin y shari).
- Ishitsuki (sobre roca): las raíces se aferran a la piedra y aportan dramatismo.
La técnica de madera muerta se realiza con herramientas especiales (gin knife, cepillo de alambre) y se blanquea con líquido de cal y azufre para resaltar el contraste entre vivos y secos. Aplica solo en primavera con temperaturas > 10 °C para evitar que el azufre queme tejido verde cercano.



